Productividad de bolsillo para tu día a día

No te centres en hacer más. Céntrate en hacer mejor las cosas correctas.

La productividad personal no es algo que deba ir asociado sólo a tu trabajo o a que sea exclusivo de ejecutivos y directivos.

¡Nada más lejos!

Ser productiv@ debería formar parte de nuestras habilidades fundamentales como personas.

Porque no nos compliquemos la vida.

Ser productiv@ no es más que hacer un uso inteligente de tus recursos. Es hacer que tu tiempo, tu energía y, por ejemplo, tu dinero, sirvan para construir cosas que te hagan sentir bien,  realizad@ y equilibrado con tu entorno.

Se trata de saber tomar decisiones, de saber unir las piezas del puzzle.

Se trata de hacer mejor las cosas correctas.

Y puedo asegurarte que aprender a ser más productiv@, tanto sea a nivel personal como profesional, es una de las mejores inversiones que puedes hacer.

Vamos a ver unos consejos para que puedas ponerte en marcha y despertar tu productividad en tu día a día.

1- Ir de gran angular a primer plano

Fíjate en la cantidad de pensamientos automáticos que tienes en todo momento.

Sobretodo en las tareas mecánicas como hacer la comida, conducir o andar por la calle…

Se trata de un mecanismo totalmente normal de la mente humana pero, como todo, hay un equilibrio que no debemos romper.

Estamos acostumbrados a quedarnos atrapados con ciertos pensamientos rumiantes, llenando nuestra cabeza constantemente con preocupaciones, como si nos diera miedo enfrentarnos al simple hecho de «estar«.

Y eso, cuando se vuelve absolutamente inconsciente e invade cada segundo de nuestro día a día, produce un desgaste importante y empeora nuestra capacidad de concentración y nuestra productividad.

Además, nos hace sentir más ansiosos.

Es como que no podemos parar de buscar el control del futuro o sentir el remordimiento del pasado.

Por eso la capacidad de centrarse en el presente, en el aquí y ahora, es una herramienta tan útil.

Centrarse en el presente viene a ser como hacer primeros planos de las escenas de tu día a día. O lo que es lo mismo, poner el foco de atención en lo que haces, experimentas y vives en un momento determinado.

Se trata de dejar que tu mente procese la información inmediata de forma fluida sin dispersarse hacia otros recuerdos o interferencias del entorno.

Desarrollar esta habilidad favorece la concentración, la creatividad, la fuerza de voluntad y, en consecuencia, la productividad.

Eso sí, piensa que tu cerebro no te lo pondrá fácil. Necesitarás tiempo y constancia.

Por otro lado, cuando sea necesario también debes ser capaz de ver las cosas en perspectiva, de forma más amplia.

Sería cómo pasar a una imagen más amplia, a un plano gran angular.

Es decir, visualizar y analizar recuerdos del pasado o anticipar el futuro.

Pero ¿cuando es mejor hacerlo?…

Para empezar, mi recomendación es que te acostumbres a dedicar sólo una parte del día a pensar en el futuro de forma consciente y constructiva.

Pero siempre sin obsesiones, diseñando o revisando tus objetivos y propósitos sin estrés.

Dichos propósitos deben ser una orientación, un mapa que te diga hacia dónde vas y si circulas por la carretera adecuada. Pero nunca debe ser algo que te cree ansiedad o te desborde.

Por otro lado, pensar conscientemente en el pasado sólo es realmente útil cuando nos ayuda a motivarnos, a resolver problemas o a tomar decisiones.

Y siempre en su justa medida.

Pero ¿qué sucede cuando nuestro cerebro se encalla en pensamientos limitantes sobre el futuro o el pasado?

Eso es justo todo lo contrario a poner el foco de atención en el aquí y ahora, y por lo tanto lo mejor es aprender a evitarlo.

En resumen, para dar un paso adelante en tu capacidad de gestión personal, empieza por respetar estos tres puntos:

 

1-Piensa y actúa en primer plano en la mayor parte de las situaciones de tu día a día.

Conecta con tu presente inmediato tanto como puedas y recupera el pasado sólo para utilizar tus experiencias como información útil.

Para practicar esto tienes una técnica muy útil llamada Mindfulness.

 

2-Reserva un espacio del día para abrir a gran angular.

Es decir, para planificar tu futuro cercano de forma consciente y con una mentalidad constructiva.

 

3-Evita que tu mente quede secuestrada por pensamientos limitantes sobre el futuro o el pasado, produciendo ansiedad, melancolía, tristeza…

Pero recuerda: Una cosa es que el pensamiento aparezca (algo totalmente natural) y otra es que permitas que tome el control.

De echo lo habitual es que muchos pensamientos enfocados en el pasado o el futuro sean útiles, y te ayuden a regular tus emociones. De lo que se trata en realidad es de evitar que te atrapen y que te hagan perder la conexión con el presente.

Ser capaz de coger un buen ritmo entre utilizar un primer plano, abrir a gran angular y gestionar correctamente los pensamientos limitantes es la mejor forma de empezar a sentirte mejor, más productivo y relajad@.

Por lo tanto, trata de entrenar la capacidad de centrarte en el momento presente.

2- Lo que piensas al levantarte

Supongo que habrás oído millones de veces lo de levantarse con el pie izquierdo.

Pues, como suele pasar, el refranero popular es muy sabio y es bien cierto que la forma que tengas de levantarte (a nivel cognitivo y emocional) tendrá algo que ver con lo que pueda sucederte el resto del día.

Aunque su origen está en las supersticiones relacionadas con las personas zurdas, hoy en día esta expresión se usa para indicar que todo te ha salido mal. Es decir, que has tenido mala suerte.

Pero yo no creo en la mala suerte…. Yo creo que la forma de levantarte (lo que piensas y como encaras el día) es lo que te decanta hacia unos resultados o hacia otros.

Evidentemente no es el único factor que define lo que te va a pasar, pero sí que te predispone a que tú mismo construyas una buena o mala suerte.

Por lo tanto, empieza por ser consciente de que cuando te levantas pensando en cuestiones incómodas por resolver o situaciones que te estresan, pueden suceder dos cosas:

 

1-Tendrás más facilidad para alimentar un estado de ánimo irritable y un bajo rendimiento.

 

2-Te verás obligad@ a tomar un camino: O dejarte secuestrar por estos pensamientos o darle la vuelta y reconducir tu forma de ver las cosas.

Cuando te dejas secuestrar por ellos, te será muy difícil poner el foco de atención en el momento presente, concentrarte y ser productivo.

 

¿Qué puedes hacer al respecto?

 

Te propongo tres buenos hábitos:

» Añade a tu vida el hábito de agradecer

En cuanto te despiertes, agradece mentalmente todas las cosas fantásticas que tienes.

Y si crees que no hay ninguna, busca bien, no sea que te estén pasando por alto. 🙂

Esta estrategia te ayuda a ser consciente de todo lo positivo que hay en tu vida, todo lo que ya has alcanzado, y atenúa la obsesión por aquella situación negativa que estás viviendo y que pasa por tu cabeza sólo levantarte.

Aunque quizá pienses que esto no funciona, no lo veas como una gran solución, si no como un pequeño hábito más que pone un granito de arena para que el resto del día estés mucho mejor.

 

» Genera pensamientos constructivos en tu mente

Después del agradecimiento, piensa constructivamente sobre lo que vas a hacer el resto del día.

¿Qué valor aportarás a los demás?

¿Qué puedes hacer para ser tu mejor versión?

¿En qué proyecto avanzarás hoy?

¿Hacia que objetivo te acercarás?

Como siempre, actuar en esta dirección es sólo decisión tuya.

 

» Acepta las situaciones desagradables hasta que puedas hacerte cargo de ellas

Cuando tengas un inicio de día difícil y te veas dominado por preocupaciones (no llego a fin de mes, el cliente no quiere pagar, no me encuentro bien, me he peleado con mi pareja…), céntrate en la aceptación de las emociones, sin sentirte culpable por ellas.

No es necesario que hagas nada en ese momento, más que mirar la emoción desde fuera y dejar que haga su camino.

Sin retener ni explotar.

En cuanto sea posible ocuparte de la situación, entonces actúa.

Busca soluciones y ponte en marcha.

Si te preocupas de forma excesiva tan sólo levantarte, sabiendo que no puedes hacer nada en ese momento, irás perdiendo energía irremediablemente… y cuando llegue el momento de ocuparse del tema, estarás agotado.

Post 4c

3-Planifica y organiza

Aunque algunas personas aún se resisten a utilizar un sistema de planificación y organización (eso de hacer listas lo ven como una locura obsesiva) yo sigo erre que erre procurando hacer ver a todo el mundo que, si lo haces, cambiarás totalmente tu relación con el estrés.

Pero se trata de usar un sistema que realmente funcione. Eso de apuntar las cosas en post-its o papeles que luego se van perdiendo o utilizar una agenda en la que sólo escribes un 10% de las tareas, no sirve de nada.

Tampoco funciona sólo escribir listas sin más.

La clave de todo esto es conseguir sacar de tu cabeza todo lo que tienes pendiente de hacer, ya sea en el ámbito personal o profesional.

Porque cuando todo se acumula en tu mente, ésta se satura y empieza a perder memoria a corto plazo y capacidad de concentración.

Tu cerebro tiene la manía de querer concluir todo lo que está pendiente. Es una estrategia más para asegurar la supervivencia.

Pero eso significa que si intentas convertir tu cerebro en una agenda, éste tendrá un montón de tareas inconclusas en las que pensar, y eso no da buenos resultados.

Lo mejor que puedes hacer es registrar todas tus tareas y acciones pendientes en una memoria externa (el calendario del móvil, una app de notas, una libreta…).

La cuestión es que tu cerebro pueda dedicarse a lo que se le da realmente bien, que es gestionar y actuar para alcanzar metas.

Eso sí, para planificar y organizar con listas y calendarios es básico seguir tres pasos:

1- Actualizarlos con los nuevos asuntos que se tienen que atender.

2- Revisarlos para saber qué es lo siguiente que requiere acción por tu parte.

3- Marcar lo que está hecho.

 

Como siempre, conviértelo en un hábito y así podrás pasar al siguiente nivel.

4- Descansa cada cierto tiempo

Aunque muchas veces te hayan intentado convencer de que para ser productivo hay que estar haciendo cosas sin parar y trabajando mil horas al día, no te lo creas.

La productividad que vale la pena debe ser inteligente. Es decir, que lo que hagas te acerque hacia tus objetivos, hacia tus deseos, con coherencia y haciendo un uso eficiente de tu energía y de tu tiempo.

Y eso, como ya he dicho antes, vale para cualquier cosa, no sólo para tu trabajo.

En resumen, harás un buen uso de tus recursos no sólo cuando sepas actuar de forma más efectiva, también cuando sepas descansar y recuperar tu energía.

Porque si no, las baterías se acaban. Y sin baterías, tu organismo no rendirá como esperas.

Si trabajas sin descanso, lo más probable es que al final tu cuerpo te pida descansar de tu trabajo

5- Siente cada pequeña acción como una meta cumplida

Creo sinceramente que para ser una persona feliz tienes que ser una persona productiva.

Pero míralo desde un nuevo punto de vista.

El foco, la coherencia, la proactividad, la mentalidad constructiva y la capacidad de hacer un buen uso de tu energía y de tu tiempo conforman la verdadera productividad personal.

Pues bien, para empezar a ser verdaderamente productivo debes entender que los pequeños pasitos de tu día a día son las piezas fundamentales de tu proyecto de vida.

Son cada uno de los ladrillos de una fabulosa casa que estás levantando con tus propias manos.

Y no te hablo sólo de las tareas de tu trabajo. No. Me refiero a todo lo que forma parte de tu cotidianidad.

Como te cuidas a ti mismo, como te relacionas con las personas que tienes a tu alrededor, como cuidas de tu entorno…

Cada acción que te permite concluir un asunto de forma constructiva, avanzando, moldeando tu vida y superando retos, es una meta alcanzada y te acerca hacia tus grandes objetivos.

Piénsalo así y tu día a día empezará a coger otro tono.

Evita funcionar sistemáticamente en piloto automático.

Y sobretodo, piensa en grande pero actúa en pequeño. Es decir, fíjate en los pequeños pasos para llegar a cumplir tus grandes aspiraciones.

Una última idea.

Implementa los nuevos hábitos pasito a pasito. Sin exigirte más de la cuenta, pero siendo constante.

No te sobrecargues pero tampoco abandones. Y entonces el hábito llegará un día que quedará fijado en tu estructura diaria y pensarás ¿por qué no lo había hecho hasta ahora?

Además, no olvides suavizar un poco tu escepticismo en caso que lo tengas nivel premium.

Yo era un escéptico de manual. Todo me parecía palabrerío de vendehumos.

Hasta que descubrí que en realidad era un mecanismo de defensa para evitar responsabilizarme de la manera como estaba haciendo las cosas. No sabía gestionarme a mí mismo pero tampoco me atrevía a reconocerlo y a tomar cartas en el asunto.

Cuando empiezas a probar en serio buenas herramientas te das cuenta de lo necesarias que son.

¿Qué te ha parecido? ¿Estás de acuerdo con la importancia de seguir estas 5 estrategias?

Espero tus comentarios.

¿Sientes que el estrés

es el protagonista de tu día a día?

Únete a la comunidad Accionarium y descárgate el e-book

«10 claves para reducir el estrés y aumentar tu productividad»

Leadwebpng600ws




Accionarium te informa que los datos de carácter personal que proporciones serán tratados por Albert R. Silva Sopena, como responsable de esta web y responsable del tratamiento del fichero, debidamente registrado en la Agencia Oficial de Protección de Datos.
-FINALIDAD: Gestionar el alta a esta suscripción y remitir boletines periódicos con información y oferta prospectiva de productos o servicios propios.
-LEGITIMACIÓN:Se realiza a través del consentimiento explícito.
-DESTINATARIOS: Los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de GRUPO LOADING SYSTEMS, S.L., situados en España, en ámbito europeo, y cumplen al 100% con la LOPD (Ley Oficial de Protección de datos) y el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). Puedes ver su política de privacidad y demás condiciones legales aquí. Puedes ver el nombramiento del delegado de protección de datos de la empresa Loading aquí.
-TUS DERECHOS:Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación, cancelación y oposición de los datos en protecciondatos@accionarium.comasí como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.  Para más información consulta la política de privacidad de Accionarium.

¿Sientes que el estrés

es el protagonista de tu día a día?

Únete a la comunidad Accionarium y descárgate el e-book

«10 claves para reducir el estrés y aumentar tu productividad»

Leadwebpng600ws




Accionarium te informa que los datos de carácter personal que proporciones serán tratados por Albert R. Silva Sopena, como responsable de esta web y responsable del tratamiento del fichero, debidamente registrado en la Agencia Oficial de Protección de Datos.
-FINALIDAD: Gestionar el alta a esta suscripción y remitir boletines periódicos con información y oferta prospectiva de productos o servicios propios.
-LEGITIMACIÓN:Se realiza a través del consentimiento explícito.
-DESTINATARIOS: Los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de GRUPO LOADING SYSTEMS, S.L., situados en España, en ámbito europeo, y cumplen al 100% con la LOPD (Ley Oficial de Protección de datos) y el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). Puedes ver su política de privacidad y demás condiciones legales aquí. Puedes ver el nombramiento del delegado de protección de datos de la empresa Loading aquí.
-TUS DERECHOS:Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación, cancelación y oposición de los datos en protecciondatos@accionarium.comasí como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.  Para más información consulta la política de privacidad de Accionarium.
Albert Silva

Albert Silva

Formador en productividad personal y gestión del estrés.
CEO de Accionarium.
Desarrollador web. Músico.

Soy un emprendedor vocacional, con pasión por la formación, por la creación y por el arte. Vivo en la naturaleza. Comparto mi tiempo con mis dos debilidades: mi mujer y mi hija. Soy yo y no pretendo ser otro. Ayudo a las personas a vencer el estrés, a ser más productivas en su día a día y a construir proyectos que valgan la pena.

Albert Silva

Albert Silva

Formador en productividad personal y gestión del estrés.
CEO de Accionarium.
Desarrollador web. Músico.

Soy un emprendedor vocacional, con pasión por la formación, por la creación y por el arte. Vivo en la naturaleza. Comparto mi tiempo con mis dos debilidades: mi mujer y mi hija.

Soy yo y no pretendo ser otro. Ayudo a las personas a vencer el estrés, a ser más productivas en su día a día y a construir proyectos que valgan la pena.

¿Quieres dejar un comentario?

¿Quieres dejar un comentario?

7
Lee primero nuestra política de protección de datos.
Accionarium te informa que los datos de carácter personal que proporciones serán tratados por Albert R. Silva Sopena, como responsable de esta web y responsable del tratamiento del fichero, debidamente registrado en la Agencia Oficial de Protección de Datos.
-FINALIDAD: Moderar y gestionar los comentarios dejados en este blog.
-LEGITIMACIÓN:Se realiza a través del consentimiento explícito.
-DESTINATARIOS: Los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de GRUPO LOADING SYSTEMS, S.L., situados en España, en ámbito europeo, y cumplen al 100% con la LOPD (Ley Oficial de Protección de datos) y el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). Puedes ver su política de privacidad y demás condiciones legales aquí. Puedes ver el nombramiento del delegado de protección de datos de la empresa Loading aquí.
-TUS DERECHOS:Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación, cancelación y oposición de los datos en protecciondatos@accionarium.comasí como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.  Para más información consulta la política de privacidad de Accionarium.
Albert Silva
alberts1979@hotmail.com
Todavía no hay comentarios. ¿Te animas? 😀

Nos gustaría saber tu opinión

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable El titular del sitio.
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios .
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.

shares